PostHeaderIcon Aprende, aprende, aprende, pero… ¡actúa!

Aprende, Aprende, Aprender... pero, ¡Actúa!Nunca me cansaré de señalar el enorme valor que supone aprender. De hecho, a menos que perdiese la cordura, siempre te recomendaré que aprendas tanto como te resulte posible y que jamas dejes de hacerlo.

Creo sinceramente que es el mejor consejo que puedo ofrecerte si deseas mejorar o cambiar tu vida, tal y como te comenté en «¿Por qué deberías convertirte en una ‘esponja’ de conocimientos útiles y valiosos«, y es por eso que insistiré en ello tantas veces como sea necesario.

Sin embargo, a pesar de resultar absolutamente imprescindible, aprender por sí sólo no es suficiente. Aprender es simplemente el primer paso, pero no el único.

El otro requisito que necesitas es… ¡actuar!

Es decir, poner en práctica todos aquellos conocimientos útiles y valiosos que adquieras. De lo contrario, tan sólo estarás perdiendo tu tiempo y malgastando tu esfuerzo.

De nada sirve que llenes tu mente de valiosos conocimientos si no vas a hacer nada con ellos. Es inútil conocer el camino que lleva hasta la felicidad, hasta la abundancia, hasta el amor, el éxito… si después no lo recorres.

El conocimiento es poder, pero sólo si se usa.

Confucio (filósofo, político y reconocido pensador chino) dijo:

 

“Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes.”

 

Y Mark Twain (periodista, escritor y humorista estadounidense) expresó algo similar de una forma un tanto distinta:

 

«Una persona que no lee, no tiene ninguna ventaja sobre el que no sabe leer.»

 

A decir verdad, la mayor diferencia que existe entre aquél que sabe algo pero no lo pone en práctica y aquél que no lo sabe, es que el segundo no ha perdido su tiempo ni malgastado su esfuerzo.

No obstante, no quiero que se me malinterprete, pues mi intención no es la de proporcionarte una excusa para no adquirir conocimientos, sino todo lo contrario. Lo que deseo que comprendas es que no sólo debes esforzarte en convertirte en una «esponja» de conocimientos útiles y valiosos, sino que además deberás también ponerlos en práctica para obtener resultados.

Son muchas las ocasiones en que poseemos los conocimientos necesarios pero por diferentes motivos, ya sea por miedo, inseguridad, falta de confianza… no nos decidimos a actuar y nos quedamos a tan sólo un paso de lograr aquello que deseamos.

Nos detenemos justo en frente de nuestra meta, la podemos ver, la tenemos realmente cerca, sin embargo, no somos capaces de alcanzarla.

Por tanto, mi propósito es el de animarte a aprender y también a actuar.

Es precisamente por ello que quiero compartir contigo mi lema (espero que a partir de ahora también sea el tuyo) para que no lo olvides y tengas siempre presente:

Aprende, aprende, aprende, pero… ¡actua!

De este modo es como podrás poner a trabajar a tu favor la fórmula «mágica» que te permitirá obtener los resultados que deseas en tu vida.

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